Como abogado especializado en incapacidades laborales, he observado que los accidentes laborales más frecuentes entre encofradores y ferrallistas representan una preocupación constante en el sector de la construcción. Entiendo perfectamente la frustración que sienten muchos trabajadores al enfrentarse a riesgos diarios sin contar con información clara sobre cómo protegerse adecuadamente o qué hacer cuando ocurre un accidente.
Perfil profesional: Encofradores vs Ferrallistas en la construcción
Antes de profundizar en los accidentes laborales, es fundamental entender las diferencias entre estas dos profesiones clave en la construcción:
- Encofradores: Profesionales encargados de construir moldes (encofrados) donde se vierte el hormigón para formar estructuras. Trabajan principalmente con madera, metal y sistemas prefabricados.
- Ferrallistas: Especialistas que preparan, montan y colocan las armaduras de acero (ferralla) que refuerzan las estructuras de hormigón, proporcionando resistencia y estabilidad.
Aunque ambos oficios comparten el mismo entorno de trabajo, las tareas específicas que realizan los exponen a riesgos diferentes. Esto explica por qué el patrón de accidentalidad varía significativamente entre estos profesionales.
Principales accidentes laborales en encofradores: análisis de frecuencia y gravedad
Los encofradores están expuestos a una serie de riesgos específicos derivados de la naturaleza de su trabajo. Veamos cuáles son los accidentes más frecuentes que he observado en mi práctica profesional:
Caídas a distinto nivel
Este tipo de accidente representa aproximadamente el 35% de las lesiones graves en encofradores. El trabajo en altura durante el montaje y desmontaje de encofrados, especialmente en edificaciones de varios pisos, incrementa significativamente este riesgo. Las consecuencias suelen ser severas, incluyendo:
- Fracturas múltiples
- Traumatismos craneoencefálicos
- Lesiones medulares
- Politraumatismos
Golpes por desplome de materiales
Los encofradores manipulan elementos pesados como paneles, puntales y vigas. El derrumbe o caída de estos materiales causa aproximadamente el 25% de los accidentes, provocando contusiones, aplastamientos y, en casos graves, amputaciones.
Lesiones musculoesqueléticas
La manipulación manual de cargas pesadas y las posturas forzadas generan un alto índice de trastornos musculoesqueléticos, especialmente:
- Hernias discales
- Tendinitis
- Lumbalgias crónicas
Estos problemas representan cerca del 20% de las bajas laborales prolongadas en este colectivo.
Accidentes laborales más frecuentes en ferrallistas: particularidades y diferencias
Por su parte, los ferrallistas presentan un perfil de accidentalidad con características propias que he podido documentar en numerosos casos:
Cortes y pinchazos
El manejo constante de barras y mallas de acero convierte los cortes, pinchazos y heridas punzantes en los accidentes más habituales entre ferrallistas (aproximadamente un 40% de los casos). Aunque muchos son leves, existe riesgo de:
- Infecciones por tetanos
- Lesiones en tendones y nervios
- Amputaciones parciales de dedos
Sobreesfuerzos y lesiones por manipulación de cargas
El trabajo con barras de acero de considerable peso provoca que cerca del 30% de las bajas laborales en ferrallistas estén relacionadas con sobreesfuerzos. Las patologías más frecuentes incluyen:
- Lesiones dorsolumbares
- Hernias inguinales
- Tendinitis en hombros y muñecas
Proyección de fragmentos metálicos
Durante el corte y doblado del acero, aproximadamente un 15% de los accidentes se producen por proyección de partículas metálicas, afectando principalmente a los ojos y causando desde conjuntivitis traumáticas hasta lesiones oculares graves.
Análisis comparativo de la siniestralidad entre encofradores y ferrallistas
Al comparar ambos perfiles profesionales, he identificado patrones diferenciados que resultan fundamentales para establecer estrategias preventivas específicas:
Los encofradores sufren accidentes menos frecuentes pero de mayor gravedad, con un índice de mortalidad superior debido principalmente a las caídas de altura. En mi experiencia como abogado especializado, los casos de incapacidad permanente absoluta son más habituales entre los encofradores que han sufrido accidentes graves.
Los ferrallistas, en cambio, presentan una mayor frecuencia de accidentes pero con menor índice de mortalidad, predominando las lesiones acumulativas y los accidentes de gravedad media que derivan en incapacidades parciales o totales para la profesión habitual.
Factores de riesgo compartidos en ambas profesiones
Existen elementos comunes que incrementan la siniestralidad en ambos oficios:
- Presión temporal: Los plazos ajustados de obra fomentan ritmos acelerados que aumentan el riesgo.
- Condiciones climatológicas: El trabajo a la intemperie expone a estos profesionales a condiciones adversas que incrementan la probabilidad de accidentes.
- Coordinación entre equipos: La deficiente coordinación entre diferentes gremios multiplica las situaciones de riesgo.
- Formación insuficiente: He observado que muchos accidentes se relacionan directamente con carencias formativas en prevención.
Consecuencias legales y laborales tras accidentes de encofradores y ferrallistas
Las secuelas de estos accidentes tienen importantes implicaciones legales que varían según la profesión:
Incapacidades laborales más frecuentes
En encofradores predominan:
- Incapacidad permanente total por lesiones vertebrales graves
- Incapacidad permanente absoluta tras politraumatismos severos
En ferrallistas son más habituales:
- Incapacidad permanente parcial por lesiones en manos
- Incapacidad permanente total por patologías dorsolumbares crónicas
La legislación aplicable se encuentra principalmente en los artículos 156 al 163 de la Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015), que regulan los accidentes de trabajo y sus prestaciones asociadas.
Medidas preventivas específicas para reducir accidentes en cada profesión
Basándome en casos reales defendidos en mi despacho, puedo afirmar que las estrategias preventivas deben adaptarse a cada perfil profesional:
Para encofradores
- Sistemas de protección colectiva: Barandillas, redes y líneas de vida correctamente instaladas.
- Formación específica: Capacitación en montaje y desmontaje seguro de encofrados.
- Planificación detallada: Secuenciación de tareas para evitar sobrecargas estructurales.
Para ferrallistas
- EPIs adecuados: Guantes anticorte, protección ocular y calzado reforzado.
- Equipos mecánicos: Utilización de medios mecánicos para manipulación de cargas pesadas.
- Organización ergonómica: Diseño de puestos de trabajo que minimicen posturas forzadas.
Aquí viene lo que marca la diferencia: la implementación simultánea de estas medidas puede reducir hasta un 70% la siniestralidad en ambas profesiones.
Caso práctico: Diferencias en la tramitación de incapacidades tras accidentes
Recientemente defendí dos casos que ilustran perfectamente las diferencias entre estos perfiles profesionales:
Manuel, encofrador de 42 años, sufrió una caída desde 6 metros de altura que le provocó fractura vertebral con afectación medular. Tras agotar el periodo de incapacidad temporal, el INSS le reconoció inicialmente una incapacidad permanente total. Sin embargo, las secuelas neurológicas progresivas nos permitieron recurrir y obtener una incapacidad permanente absoluta, demostrando la imposibilidad de realizar cualquier trabajo.
Antonio, ferrallista de 39 años, desarrolló una severa patología lumbar tras años manipulando barras de acero. A pesar de presentar hernias discales múltiples, el INSS denegó inicialmente cualquier grado de incapacidad. Mediante informes ergonómicos que demostraban la incompatibilidad de su estado con las exigencias físicas de su profesión, conseguimos el reconocimiento de una incapacidad permanente total.
¿Te han denegado la incapacidad tras un accidente como encofrador o ferrallista? Claves para reclamar
Si te encuentras en esta situación, estos son los pasos fundamentales que debes seguir:
- Recopila toda la documentación médica relacionada con tu accidente y secuelas.
- Solicita informes complementarios que detallen las limitaciones funcionales específicas para tu profesión.
- Presenta reclamación previa ante el INSS en el plazo de 30 días desde la notificación.
- Prepara una demanda judicial sólida si la reclamación previa es desestimada.
Es crucial aportar pruebas periciales específicas que relacionen tus limitaciones con las exigencias concretas de tu profesión como encofrador o ferrallista.
Conclusión: Hacia una prevención diferenciada y efectiva
El análisis comparativo de los accidentes laborales entre encofradores y ferrallistas revela patrones claramente diferenciados que exigen estrategias preventivas específicas. Mientras los encofradores deben priorizar la protección frente a caídas y derrumbes, los ferrallistas necesitan enfocarse en la prevención de cortes, pinchazos y lesiones por sobreesfuerzos.
La experiencia demuestra que las empresas que implementan medidas preventivas adaptadas a cada perfil profesional reducen significativamente sus índices de siniestralidad. Como profesional del derecho laboral, mi recomendación es apostar por una prevención personalizada y por una formación continua que tenga en cuenta las particularidades de cada oficio.
Si has sufrido un accidente laboral como encofrador o ferrallista, recuerda que cuentas con derechos específicos y que un asesoramiento legal especializado puede marcar la diferencia en el reconocimiento de las prestaciones que te corresponden.
Preguntas frecuentes sobre accidentes laborales en encofradores y ferrallistas
¿Qué diferencia existe entre los accidentes más habituales de encofradores y ferrallistas en términos de gravedad?
Los encofradores sufren accidentes menos frecuentes pero de mayor gravedad, principalmente caídas de altura y derrumbes, mientras que los ferrallistas presentan mayor incidencia de lesiones por cortes, pinchazos y sobreesfuerzos, generalmente de menor gravedad pero con mayor tendencia a la cronificación.
¿Cómo afecta el tipo de accidente laboral sufrido a la valoración de una posible incapacidad permanente?
El tipo de accidente determina las secuelas evaluadas por el tribunal médico del INSS. En encofradores, las lesiones traumáticas graves suelen generar limitaciones evidentes y objetivables, mientras que en ferrallistas predominan patologías degenerativas que requieren una argumentación más exhaustiva para demostrar la incapacidad laboral.
¿Qué documentación específica debo aportar si sufro un accidente como encofrador o ferrallista?
Además de los informes médicos habituales, es fundamental aportar una descripción detallada del puesto de trabajo con sus requerimientos físicos específicos, informes ergonómicos que relacionen las secuelas con la imposibilidad de realizar tareas concretas, y, si es posible, testimonios de compañeros que corroboren las circunstancias del accidente.


